
Ayer, Daniel y Omar fueron a casa de mi suegra a una carne asada. Yo quise quedarme en casa porque no me sentía bien y preferí quedarme a descansar, me duele la garganta y temo que sea una infección. En fin, ellos pasaron la tarde allá.
Omar me dijo que Daniel traía una galleta de chocolate desde hacía rato y no se la comía pero tampoco no la quería soltar. Omar se la pedía para tirarla, y lavarle las manos pero Daniel le contestaba... " No, máma"
Al regresar a casa por la noche, ahi estaba Daniel con la galleta de chocolate en el puño de su mano. Llegó a la casa buscandome para darme en la boca la galleta que me había estado guardando. Creo que esa galleta es la galleta más rica que me he comido, y ese beso con sabor a chocolate el más tierno que he recibido!
Para mi, no fué solo una galleta, si no el hecho de saber que Daniel pensó en mi cuando no estaba a su lado, y el querer compatir conmigo algo que le dieron a él.
Quiero escribir estos momentos porque siempre los quiero recordar, no quiero que nunca se me olvide ese niño tan tierno que es Daniel, con esa alma llena de inocencia y pureza. Soy la mamá más afortunada y feliz del mundo!

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